EL
PENSAMIENTO CONSTRUCTIVISTA Y LA PLANEACIÓN PEDAGÓGICA PARA EL DESARROLLO DE
COMPETENCIAS
De
acuerdo a los autores que manejan la teoría constructivista en sus diferentes
versiones, es posible identificar algunas ideas convergentes, como el precisar
al alumno como protagonista de su propia construcción del conocimiento a partir
de la interacción individual o colaborativa con los objetos, hechos o
conceptos; de la necesaria participación
del maestro como mediador de las interacciones con dichos elementos generadores
de conceptos, procedimientos o actitudes en una situación escolar
En
tanto que las teorías constructivistas como la psicogenética de Piaget (en
menor medida), la sociocultural de Vigotsky y la del aprendizaje por
descubrimiento de Ausubel, coinciden en reconocer la situación en el aula en la
que el alumno participa de forma activa y el profesor oferta la ayuda
pedagógica para que se realicen los aprendizajes de forma constructiva según
las intenciones educativas ajustándose a las características de los alumnos,
Frida Díaz Barriga (1998) reconoce las
llamadas actividades diferenciales las cuales hay que tratar también de forma
diferente, es decir no se aprende igual lo actitudinal que lo cognitivo, ni lo
procedimental que lo valoral, hay esquemas diversos para ello, aún y cuando
Teresita Garduño, refiera que los aprendizajes dependen de lo afectivo, no todo
se hace a través de los sentimientos, claro que coadyuvan en la creación del
clima en el aula, pero no quiere decir que se contenga dentro de éstos las
características esquemáticas de todo aprendizaje.
Lo
cierto es que los autores bien señalan la presencia de esquemas y la necesidad
de cambiar por otro cuando éste resulta insuficiente ante la confrontación con
el medio, la necesidad de dar respuesta a este requerimiento, hará que surja
otra nueva estructura cada vez más compleja pero igualmente provisoria.
La
enseñanza y el aprendizaje escolar son el punto medular de las 3 lecturas y el
video, por su parte Delia Lerner, habla de la función del maestro como
propositor de materiales, actividades y situaciones que hagan a los alumnos progresar.
Reconoce
citando a Brousseau, la intencionalidad didáctica, su apertura de posibilidades
y beneficios a los alumnos, pero también anuncia la acción coercitiva sobre
éstos, por lo que asume un tipo de responsabilidad devuelta a los productores
del conocimiento es decir los alumnos, tendiendo puentes cognitivos que les
permitan producir un enlace entre el saber producido por los alumnos y el saber
social y esto requiere el trabajo de una
auténtica cooperación entre pares, no por atender el deseo del maestro, sino
por las exigencias del medio.
Se
requiere de una nueva visión en la que no se tome una postura pasiva, esperando
que ellos, los alumnos construyan por sí mismos, o dosificar contenidos por la
edad, sino tomar en cuenta los procesos
de estructuración dentro del mundo externo y su interacción no sólo con el
objeto, sino con los otros que también actúa sobre el objeto, incluyendo al
maestro.
En
la creación de significados, los autores comentan la importancia de la
discusión y la confrontación de lo que los niños han logrado construir acerca
de un mismo punto.
Se
reivindica la enseñanza cuando se plantean problemas que impliquen un reto a
las concepciones de los alumnos, cuando se reelaboran los contenidos escolares
y se provee a los alumnos de la información suficiente para que puedan avanzar
en sus construcciones, cuando se
coordinan los diferentes puntos de vista, orientándolos hacia la
resolución cooperativa de las situaciones problemáticas hasta alcanzar un
conocimiento próximo al saber socialmente establecido, y hacerlo de forma tal
que esto no pudiera suceder fuera de la escuela. Es decir reivindicar la
enseñanza es hacer plausible lo escolar.
Es
decir, las situaciones de enseñanza deben tener sentido en el campo del
conocimiento y no ser resolubles a partir sólo de lo que ya saben los alumnos,
se trata de poner en acción esquemas de asimilación que ya han construido e
interpretar a partir de ellos. Una situación real de aprendizaje debe requerir
la construcción de nuevos conocimientos o
nuevas relaciones entre los ya elaborados y elegir diferentes
soluciones.
La
función del maestro entonces estará versada de oportunidades en las que pueda
corroborar las conclusiones de los alumnos, las cuales podrán ser correctas,
parciales o incorrectas, y podrá mantenerlas sujetas a revisión hasta coincidir
con el saber establecido.
Es
en esta parte en la que la ocupación del maestro se vuelve interesante, porque
es el momento en el que puede oficializar el conocimiento que han obtenido los
alumnos y lo que les falta por aprender respecto del saber social, porque los
alumnos no siempre están conscientes de haber aprendido algo nuevo.
El
maestro tenderá entonces a hacerse cargo del proceso de asimilación de los
alumnos, conocer sus conceptualizaciones, es decir conocer que hay detrás de
éstas.
Dando
a cada una de las teorías su espacio y reconociendo sus limitantes y sus
enlaces, es posible tomar desde la perspectiva constructivista una
investigación que de explicación a los procesos mentales que se desarrollan en
los alumnos a partir de un situación problematizadora sobre la representación
del espacio, a las interacciones con un
objeto de estudio como es la cartografía, dentro de una situación escolar y a
la creación de andamios que puedan hacer más significativo el saber, es decir
que no sea vulnerable al olvido y que pueda asirse de forma personal y real,
como es la observación y representación de su entorno natural y social.
El reconocer los aportes de
éstas para planificar una situación que no escape a las expectativas de quienes
hacen los currículos pero que tampoco deniegue
las facultades de los profesores como creadores de sus ambientes de
aprendizaje, es aceptar la dinámica psicoeducativa que permea en las aulas,
pero que frecuentemente se reducen a una simple intervención transmisora de
conocimientos, sin reconocer todas las posibilidades y características de
situaciones vivas y exponenciales de lo que saben los alumnos pero también de
lo que pueden hacer saber los profesores.